月光夜(Gekkouya)

作詞 Arika Takarano  

作曲 Mikiya Katakura 

ALI PROJECT

月光の 冷たさに
骨が そっと氷る
雪のような 胸の下は
赤い薔薇の シャーベット

蜉蝣の 翅も軋む
眠りへの 階段
踏み出すたび 痛みの欠片
ひとつ ふたつ こぼれて融ける

糸杉の間に間に ゆれるのは 魂
世にもやさしい目で わたしを見ている

少しだけ今だけ 生きるのを止めよう
すべてを忘れたら もういちど目覚める

月光は 銀の爪で
絹の 糸をつなぎ
縫いとじるよ 玉兎の見た
いつか降りる 終嫣の悪夢

心はこんなにも はかない匣だから
ひとつぶの涙の 重さを知ってる

少しだけ今だけ 生きるのを止めよう
何もかも忘れて もういちど生まれる

糸杉の間に間に ゆれるのは 魂
世にもやさしい目で あなたを見ている

少しだけ今だけ 生きるのを止めよう
何もかも忘れて もういちど生まれる

Gekkou no Tsumetasa ni
Hone ga Sotto kooru
Yuki no you na Mune no shita wa
Akai bara no SHAABETTO

Kagerou no Hane mo kishimu
Nemuri e no Kaidan
Fumidasu tabi Itami no kakera
Hitotsu Futatsu Koborete tokeru

Itosugi no manima ni Yureru no wa Tamashii
Yo ni mo yasashii me de Watashi o mite iru

Sukoshi dake ima dake Ikiru no o yameyou
Subete o wasuretara Mou ichido mezameru

Gekkou wa Gin no tsume de
Kinu no Ito o tsunagi
Nuitojiru yo Usagi no mita
Itsuka oriru Shuuen no yume

Kokoro wa konna ni mo Hakanai hako dakara
Hitotsubu no namida no Omosa o shitteru

Sukoshi dake ima dake Ikiru no o yameyou
Nanimokamo wasurete Mou ichido umareru

Itosugi no manima ni Yureru no wa Tamashii
Yo ni mo yasashii me de Anata o mite iru

Sukoshi dake ima dake Ikiru no o yameyou
Nanimokamo wasurete Mou ichido umareru

Noche iluminada por la luna

La frialdad de la luz de la luna 
congela suavemente mis huesos, 
y debajo de mi pecho como la nieve 
hay un sorbete de rosa roja.

Las alas de la efímera crujen 
al subir las escaleras para dormir. 
Con cada paso, fragmentos de dolor 
se derraman y se derriten, uno a uno.

Un alma se balancea entre los cipreses, 
mirándome con los ojos más bondadosos del mundo.

Dejemos de vivir por un momento, solo por ahora.
Si lo olvidamos todo, despertaremos de nuevo.

La luz de la luna, con sus garras plateadas, 
conecta los hilos de seda y los cose juntos, 
la pesadilla que vio el conejo de jade, 
el hermoso final que algún día descenderá.

Porque el corazón es una caja tan frágil, 
conozco el peso de una sola lágrima.

Dejemos de vivir por un instante, sólo por ahora, 
olvidémonos de todo y nazcamos de nuevo.

Un alma se balancea entre los cipreses, 
mirándote con los ojos más bondadosos del mundo.

Dejemos de vivir por un instante, sólo por ahora, 
olvidémonos de todo y nazcamos de nuevo.